5/8/09

Había una vez…



Había una vez, un chico introvertido, para el que sus amigos eran lo mas importante, que pasaba la mayoría del tiempo ensimismado en sus pensamientos delante de una pantalla, seguía su transcurso normal de desarrollo… hasta que un día…

Apareció alguien en su vida… todo era nuevo y el chico quiso vivir una nueva faceta de “la vida”… jugó a ser dios… y como dios no existe no hizo nada… jajajajaja…. En realidad decidí dejar a un lado mi desarrollo mental (exclusivamente mental para mi en ese momento) y dedicarme a desarrollar la parte emocional, recuerdo perfectamente tener una conversación con una amiga sobre este tema… fue algo tal que así:

- He decidido que voy a tomar este camino en mi vida, voy a dejar aparcado mi desarrollo mental y voy a desarrollar el emocional.

De repente, seis años después… empiezo a encontrar partes de ese camino que dejé hace tanto tiempo y que yo llamaba mental…

Lo que hice en ese momento (y ahora mismo lo estoy viendo claro) fue dejarme a mi mismo a un lado y ser lo que no era, ni iba a ser jamás, me forcé a ser algo que se suponía que tenía que ser… me puse un traje… en realidad era yo con un traje.

Mejores o peores, mas aceptadas o menos por mi entorno, en aquel momento era autentico, era yo mismo, y hoy… he vuelto a sentirme yo mismo…

Estoy de volviendo de un largo viaje y empiezo a sentirme en casa…