5/1/08

Por mas que me grite no me oigo...



Todo mi esfuerzo en este tiempo ha ido dedicado a ser capaz de estar conmigo mismo, a preguntarme a mi primero antes que a nadie que es lo que quería hacer, escuchar mi voz interior, hacerme caso y liberarme del peso de satisfacer a los demás... ponerlos siempre delante...

Es como cuando tenia que estudiar, siempre había cosas muchísimo mas interesantes que hacer que ponerme a estudiar, SIEMPRE, y acababa haciendo cualquier cosa menos estudiar, hasta que el ultimo día antes del examen, sin mas remedio, me sentaba y hacia que estudiaba...

Con el tiempo aprendí a utilizar esto en mi favor, y a disfrutar de la emoción que me producían otras cosas cuando tenia que estudiar...

Solo que ahora no se trata de aprobar un examen o no, se trata de mi plena felicidad, puedo ocultar mi estado, puedo omitir mi cuerpo... pero al final... en nuestro pequeño corazoncito que nos examina cada día... habré suspendido...

1 comentario:

Diego dijo...

Es tan difícil para mí decir lo que necesito de la gente que me rodea, pedirles el amor que añoro, el abrazo que me falta, el beso que se escapa...joder!

Y qué sencillo es en verdad, que sólo hay que abrir la boca y hablar y pedir. Dice el dicho, "quien no llora, no mama" ¡y qué cierto que es!

Claro, para grandes egos como el mío, siempre es más fácil esperar a que el teléfono suene, llegue ese mensaje solícito, alguien toque el timbre de casa o yo que sé, eso! yo, yo y sólo yo! Que viva el ombligo del mundo que soy yo!

Pues no!! como dijo el Ché Guevara, SEAMOS REALISTAS Y PIDAMOS LO IMPOSIBLE - que en cualquier caso, por pedir que no quede, y siempre será la otra persona a la que nos dirigimos, la que decidirá si nos concede nuestro deseo o no, pero...PIDAMOS LO QUE NECESITAMOS JODER!
Y YO VOY A HACER ESE ESFUERZO!!

Buenas noches,