15/12/07

El trato...



A veces odio la mente humana... ha degenerado nuestros sentidos hasta tal extremo de hacer que nos dañemos a nosotros mismos, o que nos convirtamos en sádicos y masoquistas (como alguna teoría dice).

Y mi perro nos mira con compasión, y yo imagino que piensa:
- pobres seres humanos, como se complican la vida pensando...

El tema que me preocupa hoy es el hecho de porqué cuando tenemos algo seguro y sabemos que no vamos a perderlo lo despreciamos y cuando algo nos cuesta esfuerzo lo valoramos...

Algo que a todo el mundo nos ha pasado... alguien nos trata bien y no lo valoramos, alguien que nos trata mal y lo valoramos mas.

Según gente con la que he hablado (la excusa mental) es que hay que mantener la tensión en las relaciones... ¿realmente no puedes estar relajado con nadie?
Me niego a creerlo.

Pongamos una situación real:
Un mono que le pones dos plátanos...
- Para coger uno tiene que esforzarse y subir a un árbol y después bajar y además hay una persona que le dificulta el paso.
- Para coger otro plátano solo tiene que andar 10 metros levantar el brazo y cogerlo.

¿a que no sabes cual cogería el mono y cual el humano?
Jajaja

La mayoría de estas reacciones vienen de algo que solo existe en la mente, y es el ego, un ego negativo, un ego que nos daña, que se hiere y que busca el imposible...
Existe otro ego bueno que nos hace confiar en nosotros mismos, que hace que nuestros instintos tengan fuerza, que los respetemos y los valoremos.

El ego negativo se daña con facilidad y necesita autorreafirmarse constantemente y además que lo reafirmen otros... necesita del reconocimiento de los demás para poder vivir, busca premios en el exterior, ha sido como un verdadero mecanismo de compensación del cariño o del valor que necesitamos de nuestros padres.

Normalmente no recibimos de nuestros padres todo el afecto que necesitamos, ni toda la atención que requerimos, ya que en esta sociedad tener un hijo es mas un problema que un placer.

Ese déficit, el niño lo representa como que tiene que ganarse el cariño de sus padres y ahí comienza una interminable carrera en la cual el niño se esforzará hasta el infinito para conseguir el reconocimiento de sus progenitores, tal y como le paso a Alejandro magno, salió a conseguir el mundo para entregárleselo a su madre, y en su intento perdió la vida, agotó su energía vital en un esfuerzo en vano, y en su regreso a su hogar... le dijeron que moriría antes de llegar, y en un momento de lucidez le pidió algo a sus compañeros:

Cuando lleguemos a casa, quiero que me dejéis las manos fuera del ataúd, quiero que se vean mis manos abiertas fuera del ataúd.
A lo que ellos contestaron:
- Pero porque íbamos a hacer eso? Preguntaron.

Y el contestó:
- Quiero que todo el mundo vea, que he muerto con las manos vacías, he desperdiciado mi vida en una búsqueda que ni siquiera he conseguido cumplir y ahora siento que no me llevo nada.

Mi interpretación de esta historia, en este momento es que tenemos que trazar nuestro propio camino, saber que nuestros padres nos quieren “por defecto” y siempre a su manera, nunca a la nuestra, e intentar buscar en lo mas profundo de nuestro ser las cosas que realmente nos llenan.

Al fin y al cabo es una búsqueda, pero a mi forma de entender mas licita, ya que tu mismo eres el fin...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Desde mi propia experiencia creo que no todas las personas están capacitadas para amar y para dejar que nos amen; ésta es la clave, y por diferentes causas la mayoría de las personas no estamos capacitadas para ello, pienso que así como tu me reuso a pensar que siempre tendremos que mantener la tensión en una relación, creo que no es así, a día de hoy simplemente te diría que la clave es curar nuestro corazón para estar preparados y luego desde ahí, sólo desde ahí poder ser capaces de elegir a alguien que pueda acoger todo nuestro amor, creo que estás por muy buen camino!, ánimo amigo!, sabes que no estás sólo.
Kelly

intoku dijo...

Hola, buenas noches.

He llegado a tu blog desde el de Eduard Punset.

He estado leyendo tus posts y me ha gustado especialmente este.

¡HUMILDAD y AUTOESTIMA!

Felices Fiestas!!!

Intoku.

HIPATIA DE ALEJANDRÍA dijo...

Hola, yo he llegado a tu blog desde el de Castadiva y me gusta. Curioso quien te haya dicho que en las relaciones el secreto está en saber "mantener la tensión". Pienso que, el que crea eso, o es que nunca ha perdido mucho, o es un especulador. El amor debería ser algo natural; mantener la tensión es puro cálculo, algo así como: "A ver... me manda un SMS y no le contesto para que me llame", a mí me suena a eso. Así estamos.

Lo que dices de los padres es tal cual: y, desde luego, es el precio de la madurez entenderlo. Un buen precio, por cierto.

Saludos, e invitado a mi sitio.